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PARTE III. LAS MANIFESTACIONES HUMANAS
De Seminario de Antropologia
| Autor Juan Fernando Sellés Curso y Apuntes sobre la antropología filosófica |
Tabla de contenidos |
[editar] PARTE III. LAS MANIFESTACIONES HUMANAS
[editar] Capítulo 7. Mujer y varón, familia y educación
Al comenzar el estudio la II Parte del Curso, la referente a la naturaleza y esencia humanas, atendimos en primer lugar a la corporeidad , y luego segui-mos investigando el carácter distintivo de todas las funciones y facultades sensi-bles. Tras ello, pasamos a la averiguación de la esencia humana, atendiendo en concreto a las facultades espirituales, a saber, la inteligencia y la voluntad, así como a su posibilidad de crecimiento irrestricto: nociones de hábito y virtud. Queda por exponer que la naturaleza y esencia humanas admiten dos modulacio-nes distintas: varón y mujer . Al término del Tema precedente se decía que en estado de naturaleza la voluntad es inferior a la inteligencia, pero que con la activación de ella por parte de la persona, mediante la sindéresis, la voluntad deviene más activa que la inteli-gencia. En esta Lección se intenta exponer algo semejante respecto de los dos tipos de encarnar lo humano: mujer-varón. En efecto, se intentará mostrar que si bien la naturaleza de la mujer está menos dotada que la del varón, sin embargo, debido a la mayor activación que la persona ejerce sobre la naturaleza femenina a través de la sindéresis, se activa más la esencia en la mujer que en el varón. Una vez considerado este extremo, se pasará en este Capítulo al estudio de las dos manifestaciones prioritarias de la persona humana en la esencia human: la familia y la educación, que son la condición de posibilidad de todas las demás, algunas de las cuales (ética, sociedad) se estudiarán en esta Parte del Curso, mien-tras que otras (lenguaje y trabajo) en la Parte IV. A su vez, esas dos, familia y educación, son también el fin de todas aquéllas.
- Distinción corpórea y psíquica
- Complementariedad
- ¿Es necesaria la familia?
- El amor: vínculo de la familia
- ¿Indisolubilidad conyugal?
- ¿Machismo?, ¿feminismo?
- Sobre los hijos
- La educación
- Educar y aprender
[editar] Capítulo 8. Ética y persona
Pasemos a profundizar en el estudio de la esencia humana. Esencia denota perfección. La esencia humana está constituida por la inteligencia, la voluntad, pero no sólo en estado nativo, sino sobre todo ya desarrolladas con hábitos y virtudes (perfecciones intrínsecas de esas potencias), y asimismo por la sindéresis, que es nativamente un hábito (perfección, por tanto), al que la persona puede dotar de mayor activación. Se puede considerar a la sindéresis como la cima de la esencia humana de la que la inteligencia y voluntad son laderas. Algunos la entienden como la capacidad natural para juzgar rectamente, es decir, un saber dirimir de modo natural acerca de nuestros pensamientos y quereres, es decir, de to-dos nuestros actos.
Esas perfecciones (también los vicios en las potencias superiores y la falta de sindéresis) las manifestamos en todo lo que realizamos. Pero en la ejecución de nuestras acciones hay unas instancias que son superiores a otras. Seguiremos en la exposición de las más representativas un orden descendente, de más a menos: ética, sociedad, lenguaje y trabajo, dedicando a cada una de ellas un Tema. Este modo de proceder se justifica porque la manifestación esencial más alta es condición de posibilidad de las demás, es decir, sólo se entiende bien lo menor si se dualiza con lo superior. La ética es la más alta de ellas. Pasemos a su estudio y a ver su engarce con la persona humana. En este Tema se debe dar razón de que el hombre es ethicus.
- Sobre la existencia de la ética
- ¿Qué es la ética?
- Diversos enfoques históricos parciales de la ética
- Reducir la ética a bienes
- Reducir la ética a normas
- Reducir la ética a virtudes
- Integridad
- La acción humana
- Fundamento y fin de la ética
[editar] Capítulo 9. Persona y sociedad
En este Tema se debe dar razón de que el hombre es un ser social (animal político), pero no sólo "por naturaleza", como de ordinario se afirma, sino, sobre todo, "por esencia". Por su acto de ser es -como veremos- mucho más: es co-existencial. La sociedad es segunda respecto de la ética, pues el único vínculo posible de unión social -como en este Tema se intentará fundamentar- es la ética. Ésta es la base de la sociedad. Además, antes de cualquier manifestación social externa en las actuaciones humanas ya se han dado internamente en la esencia humana unos actos inmanentes (ética, por tanto), que son los que después rigen el actuar (bueno o malo) del hombre.


